

Un teléfono descolgado, un All Star sobre la mesada de la cocina, o una valija a la espera del taxi. Este tipo de imágenes son las que retrata Christopher Stott, un pintor canadiense que explota en el realismo.
Retratos inmóviles de los elementos más cotidianos sugieren momentos de silencio y pausa de media tarde. Como en una casa vacía, zapatos, peras o triciclos son los protagonistas de estas historias contadas con gran talento.
Visite: Christopher Stott
Lo leí en: evasèe
Escuche: “Neighborhood #1 (Tunnels)” de The Arcade Fire