

Por estos días el calor ha estado dando avisos por Montevideo. A causa del cambio horario, y planetario, el sol se queda por más tiempo y uno puede salir de trabajar en pleno día.
Sin embargo, junto a este cálido ánimo reinante, siempre existe una sensación atroz y terrible del fin de todo. Es que, por estas latitudes, la Navidad y el Fin de Año son el comienzo de las vacaciones anuales. Además de pensar en los regalos para-todo-el-mundo, uno debe ponerse en campaña para buscar destino de descanso. Aquellos que tienen la casita en la costa: todo en orden, solo falta la sillita y el mate. El resto: comienza la cuenta regresiva para encontrar casa, camping, cabaña, en la playa, o cerca, barata, con árboles, heladera, camas, o cuchetas, cerca del boliche, lejos del boliche, con uno, dos, tres cuartos, o monoambiente gigante, y si tiene microondas, mejor.
Todo esto, que anda dándome vueltas por la cabeza hace unas semanas, no le pasa a Tom Robinson, un fotógrafo inglés que estuvo de viaje por el mundo sin mayores complicaciones inmobiliarias. Su website bien podría ser el de una agencia de viajes, aunque una de sus series escapa del catálogo de promociones. Feet First muestra los pies de Tom y su novia sobre los distintos destinos de su recorrido. Sin ser especialmente original, la serie es divertida y natural, y recuerda esas tomas que uno hace cuando está de vacaciones, sin pensar en nada, en el fin de todo.
Visite: Feet First en Tom Robinson Travel Photography
Lo leí en: A Cup of Jo
14/12/09 a las 8:25 am |
[...] Via: Elastronauta. [...]